lunes, 14 de abril de 2008

Reflexión de Pedro Casaldaliga

“PARAR LA RUEDA BLOQUEANDO SUS RADIOS”
Estaba pensando la circular de 2008, cuando me invade, como un río bíblico de leche y miel, una auténtica inundación de mensajes de solidaridad y cariño por ocasión de mis 80 años. No pudiendo responder a cada uno y a cada una en particular, incluso porque el hermano Parkinson tiene sus caprichos, les pido que reciban esta circular como un abrazo personal, entrañable, de gratitud y de comunión renovadas.
Estoy leyendo una biografía de Dietrich Bonhoeffer, titulada, muy significativamente, Tendríamos que haber gritado. Bonhoeffer, teólogo y pastor luterano, profeta y mártir, fue asesinado por el nazismo, el 9 de abril de 1945, en el campo de concentración de Flossenbürg. Él denunciaba la «Gracia barata» a la que reducimos muchas veces nuestra fe cristiana. Advertía también que «quien no haya gritado contra el nazismo no tiene derecho a cantar gregoriano». Y llegaba finalmente, ya en vísperas de su martirio, a esta conclusión militante: «Hay que parar la rueda bloqueando sus radios». No bastaba entonces con socorrer puntualmente a las víctimas trituradas por el sistema nazi, que para Bonhoeffer era la rueda; y no nos pueden bastar hoy el asistencialismo y las reformas-parche frente a esa rueda que para nosotros es el capitalismo neoliberal con sus radios del mercado total, del lucro omnímodo, de la macro-dictadura económica y cultural, de los terrorismos de estado, del armamentismo de nuevo creciente, del fundamentalismo religioso, de la devastación ecocida de la tierra, del agua, de la floresta y del aire.
No podemos quedarnos estupefactos delante de la iniquidad estructurada, aceptando como fatalidad la desigualdad injusta entre personas y pueblos, la existencia de un Primer Mundo que lo tiene todo y un Tercer Mundo que muere de inanición. Las estadísticas se multiplican y vamos conociendo más números dramáticos, más situaciones infrahumanas. Jean Ziegler, relator de Naciones Unidas para la Alimentación, afirma, cargado de experiencia, que «el orden mundial es asesino, puesto que hoy el hambre ya no es una fatalidad». Y afirma también que «destinar millones de hectáreas para la producción de biocarburantes es un crimen contra la humanidad»; el biocombustible no puede ser un festival de lucros irresponsables. La ONU viene alertando que el calentamiento global del planeta avanza más rápido de lo que se pensaba y, a menos que se adopten medidas urgentes, provocará la desaparición del 30% de las especies animales y vegetales, millones de personas se verán privadas de agua y proliferarán las sequías, los incendios, las inundaciones. Uno se pregunta angustiado quién va a adoptar esas “medidas urgentes”.
El gran capital agrícola, con el agronegocio y el hidronegocio cada vez más, avanza sobre el campo, concentrando tierra y renta, expulsando a las familias campesinas y lanzándolas errantes, sin tierra, acampadas, engrosando las periferias violentas de las ciudades. Dom Edwin Kräutler, obispo de Xingú y presidente del CIMI, denuncia que el «desarrollo en la Amazonia se tornó sinónimo de deforestar, quemar, arrasar, matar». Según Roberto Smeraldi, de Amigos de la Tierra, las políticas contradictorias del Banco Mundial por un lado «prometen salvar los árboles» y por otro lado «ayudan a derribar la Amazonia».
Pero la Utopía continúa. Como diría Bloch, somos «criaturas esperanzadas» (y esperanzadoras). La esperanza sigue, como una sed y como un manantial. «Contra toda esperanza esperamos». De esperanza habla, precisamente, la reciente encíclica de Benedicto XVI. (Lástima que el Papa, en esta encíclica, no cite ni una sola vez el Concilio Vaticano II que nos dio la Constitución Pastoral Gaudium et Spes –Alegría y Esperanza-. Dicho sea de paso, el Concilio Vaticano II continúa amado, acusado, silenciado, preterido… ¿A quién le da miedo el Vaticano II?). Frente al descrédito de la política, en casi todo el mundo, nuestra Agenda Latinoamericana 2008 apuesta por una nueva política; hasta «pedimos, soñando alto, que la política sea un ejercicio de amor». Un amor muy realista, militante, que subvierta estructuras e instituciones reaccionarias, construidas con el hambre y la sangre de las mayorías pobres, al servicio del condominio mundial de una minoría plutócrata.
Por su parte las entidades y los proyectos alternativos reaccionan intentando crear conciencia, provocar una santa rebeldía. El FSM 2009 se va a celebrar, precisamente, en la Amazonia brasileña y tendrá la Amazonia como uno de los temas centrales. Y el XII Encuentro Intereclesial de las CEBs, en 2009, se celebrará también en la Amazonia, en Porto Velho, Rondônia. Nuestra militancia política y nuestra pastoral liberadora deben asumir cada vez más estos desafíos mayores, que amenazan nuestro Planeta. «Escogemos, pues, la vida» como reza el lema de la Campaña de la Fraternidad 2008. El apóstol Pablo, desde su Carta a los Romanos, nos recuerda que «toda la Creación gime y está con dolores de parto» (Rom 8,22). Los gritos de muerte se cruzan con los gritos de vida, en ese parto universal.
Es tiempo de paradigmas. Hoy creo que se deben citar como paradigmas mayores y más urgentes, los derechos humanos básicos, la ecología, el diálogo intercultural e interreligioso y la convivencia plural entre personas y pueblos. Estos cuatro paradigmas nos afectan a todos, porque salen al encuentro de las convulsiones, objetivos y programas que está viviendo la Humanidad maltratada, pero siempre esperanzada aún.
Con tropiezos y ambigüedades Nuestra América se mueve hacia la izquierda; «nuevos vientos soplan en el Continente»; estamos pasando «de la resistencia a la ofensiva». Los pueblos indígenas de Abya Yala han saludado alborozados la Declaración de la ONU sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas, que afecta a más de 370 millones de personas en unos 70 países del Mundo. Y reivindicarán su puesta en práctica.
Nuestra Iglesia de América Latina y del Caribe, en Aparecida, si no fue el Pentecostés que queríamos soñar, fue una honda experiencia de encuentro entre los obispos y el pueblo; y confirmó los trazos más característicos de la Iglesia de la Liberación: el seguimiento de Jesús, la Biblia en la vida, la opción por los pobres, el testimonio de los mártires, las comunidades, la misión inculturada, el compromiso político.
Hermanas y hermanos, ¿qué radios vamos a quebrar en nuestra vida diaria?, ¿cómo ayudaremos a bloquear la rueda fatal?, ¿tendremos derecho a cantar gregoriano?, ¿sabremos incorporar en nuestras vidas esos cuatro paradigmas mayores traduciéndolos en práctica diaria?
Reciban un abrazo entrañable en la esperanza subversiva y en la comunión fraterna del Evangelio del Reino. Vamos siempre hacia la Vida.
Pedro Casaldáliga
Circular 2008

viernes, 11 de abril de 2008

Oración de Jesús Obrero

Señor Jesús, te ofrecemos todo el día:
nuestro trabajo, nuestras luchas, nuestras alegrías y nuestras penas.
Concédenos, como a todos nuestros hermanos de trabajo,
pensar como tú, trabajar contigo y vivir en Ti.
Danos la gracia de amarte con todo nuestro corazón
y de servirte con todas nuestras fuerzas.
Que tu Reino sea un hecho en las fábricas,
en los talleres, en las minas, en los campos,
en la mar, en las escuelas, en los despachos
y en nuestras casas.
Que los militantes que sufren desaliento, permanezcan en tu Amor.
Y que los obreros muertos en el campo del honor
del trabajo y de la lucha, descansen en paz.
María, madre de los pobres,
Ruega por nosotros.

sábado, 8 de marzo de 2008

Comunicado Día de la Mujer Trabajadora

COMUNICADO DEL DÍA DE LA MUJER TRABAJADORA
8 de MARZO 2008
 El día 8 de marzo es el Día Internacional de la Mujer Trabajadora. Un día en el que recordamos aquel 8 de marzo de 1908, cuando 129 trabajadoras morían abrasadas en la fábrica “Cotton” de Nueva York, por defender sus derechos. Después de 100 años, la celebración de este día nos vincula de manera especial con la historia, la vida y la lucha de las mujeres en todo el mundo.  

Es importante destacar los avances que en estos años se han producido en la defensa y el reconocimiento de los derechos de las mujeres, todo lo que las mujeres han aportado y aportan en la construcción de un mundo más justo: su determinación, su coraje, su capacidad de organizarse para defender colectivamente sus derechos, para demandar un trabajo más digno, para hacer conscientes las dificultades que supone en el día a día compaginar trabajo, familia y compromiso, para reclamar medidas que garanticen la protección a las mujeres que sufren malos tratos.

jueves, 21 de febrero de 2008

¡SI! Guillermo

¡SI!

¡Oh Dios! Que me diste libertad
ante tus solicitaciones
para contestar: ¡¡Sí!!
como la humilde esclava del Señor,
y como Abraham, tu siervo,
y como todos tus santos.
O para contestar: ¡¡No!!
como Luzbel
y sus ángeles,
y todos los que moran en la gehena.

Oye mi súplica;
acude en mi socorro,
y acepta mi holocausto.
Esta libertad, que es mía, bien mía,
porque Tú me la distes,
como diste Isaac a Abraham,
la pongo en el altar del sacrificio
para que arda en un gran fuego de amor,
y su olor suave
sea grato ante tu acatamiento.

Y reviste a tu siervo
de tu Fortaleza,
para que mi pecho
no tenga más que un eco
ante tu Solicitación,
y responda siempre, siempre, siempre:
¡¡Sí!!

¡Oh Dios! Que has ilustrado
mi mente
para que comprendiera
los principios y reglas generales
de tu Religión,
Concédeme
que el pequeño detalle
de cada día,
de cada hora,
de cada minuto,
no esté nunca ofuscado
por la pereza, con el nombre de descanso;
por la avaricia, con nombre de previsión;
por la cobardía, con nombre de prudencia;
por la soberbia, con nombre de dignidad;
por la envidia con nombre de emulación;
y con segura lucidez
vea pecado donde hay pecado;
para huir lejos, lejos, lejos, a distancia inmensa.
¿Adónde iré?
Me postraré ante tu tabernáculo,
y allí seguiré clamando,
para que tu fortaleza me proteja,
y cuando llegue tu Solicitación
responda siempre, siempre, siempre:
¡¡Sí!!

Guillermo Rovirosa.

viernes, 1 de febrero de 2008

Reflexión desde la Iglesia

AMAMOS A TU IGLESIA

Nos duele la Iglesia. En medio de tantas palabras, actos, comunicados, aplausos y condenas, a nosotros nos duele la Iglesia. Nos resistimos a discutir nuestros problemas en el patio público, pero tampoco queremos que nuestro silencio desfigure tu imagen,  por eso oramos y te decimos:
Señor Jesús amamos a tu Iglesia, presente hoy en la historia; esta Iglesia, Sacramento universal de salvación entre los hombres, esta Iglesia tuya y nuestra, pobre pecadora, limpia y santa.
Y como la amamos, nos duele profundamente cuando se la utiliza como arma arrojadiza contra los otros, cuando se mezcla en batallas  políticas en lugar de fecundar con tu amor toda política, cuando pretende salvar imponiendo, cuando excluye y no acoge, cuando es agraviada y calumniada por aquellos que no te reconocen y desean silenciarte.
Amamos a tu Iglesia, Señor, misterio profundo de Dios y del hombre, esta Iglesia, proyecto maravilloso del Padre, que Tú, el enviado, has realizado con el poder de tu Espíritu.
Has realizado... y sigues realizando, pero no aprendemos y seguimos creyendo que todo depende de nosotros cuando depende de ti. No conocemos los caminos que utilizas para realizar tu plan y  olvidamos que tener fe es no tener miedo, y no tener miedo porque confiamos en ti y sabemos que siguiéndote en el amor y el servicio a los otros y al mundo todo lo demás se nos dará por añadidura.
Amamos esta Iglesia, Señor, lugar donde el Padre ama, llama y envía, lugar donde Tú curas y salvas, donde tu Espíritu libera y vivifica.
Tú no condenas. Amas, curas, salvas, liberas y vivificas al hombre,  varón y mujer, especialmente  amas al pecador, no violentas su libertad, sino que aguardas a que te abra las puertas de su corazón y se dé cuenta de que siempre has estado allí esperándolo. Por eso nos duele que desde algunos programas de la COPE se insulte, acuse y menosprecie a las personas e instituciones presentando como voz de tu Iglesia lo que sólo es una opción política e ideológica.
Amamos a tu Iglesia, Señor, Pueblo de Dios en camino; esta Iglesia enviada a todos los pueblos; casa abierta a todas las naciones.
Iglesia caminante por el mundo y por la historia  al encuentro con todos y con todo, con los que te han conocido y con los que no; con los que te han aceptado y con los que te rechazan; con los que te han manipulado y te manipulan, a todos les dices que tu casa está abierta, no cierras puertas, no ahuyentas a nadie, no condenas ni recriminas,  esperas a ver cómo  tu amor se encarna en la libertad de cada hombre para dar frutos, porque sabes que sólo tu amor puede cambiar el corazón del hombre
Amamos a tu Iglesia, Señor, que ha hecho opción por los más pobres; esta Iglesia, que es servidora, buen samaritano del hombre apaleado por la injusticia y explotado en el trabajo.
No permitas que añadamos más injusticia a la que ya padecen. Ayúdanos a seguir cercanos a los enfermos,  excluidos, parados, empobrecidos, casados, separados, divorciados, heterosexuales, homosexuales, embriones..., ayúdanos a eliminar todos los calificativos para poder encontrarnos sólo con el hombre  y amarlo sabiendo que ese amor es el camino para que se encuentre contigo y te descubra como el Camino, la Verdad y la Vida.
Amamos a  tu Iglesia, casa abierta a todos los pueblos, razas y naciones.
Por eso pedimos a los sucesores de los Doce, que sean perseverantes sin dejar de ser tolerantes, previsores sin dejar de ser confiados, pastores sin dejar de ser  hermanos, que no estén por encima, sino dentro de la comunidad, y con los brazos abiertos para acoger a todos, porque esos brazos abiertos son el signo del amor en el que se cumple toda la ley.
Amén.