lunes, 3 de octubre de 2016

MANIFIESTO PARA LA JORNADA MUNDIAL POR EL TRABAJO DECENTE. 7 DE OCTUBRE DE 2016

En esta Jornada Mundial por el Trabajo Decente, las Organizaciones de Iglesia en Ciudad Real: Cáritas, CONFER, HOAC y Juventud Obrera Cristina (JOC), renovamos nuestro compromiso de seguir construyendo y exigiendo una sociedad que defiende el trabajo decente.

Y ¿por qué?
Porque:
-         El Trabajo Decente es la expresión de la dignidad esencial de los hombres y de las mujeres.
-         Un Trabajo Decente asocia a los trabajadores y a las trabajadoras al desarrollo de su comunidad.
-         El Trabajo Decente evita la discriminación, respetando a todos y todas.
-         Un Trabajo Decente genera ingresos justos.
-         El trabajo Decente es seguridad en el lugar de trabajo, permite satisfacer las necesidades de las familias y asegura su protección social.
-         Un Trabajo Decente defiende que trabajadores y trabajadoras se organicen libremente para hacer oír su voz.
-         El Trabajo Decente deja espacio para reencontrarse con las propias raíces en el ámbito personal, familiar y espiritual.
-         Un Trabajo Decente permite el desarrollo personal y la integración social
-         El Trabajo Decente asegura una condición digna a los trabajadores y las trabajadoras que llegan a la jubilación.

Por todo esto, el Trabajo Decente debe estar en la agenda política, en las agendas de las entidades sociales y empresariales, en nuestras agendas personales… y también en las propuestas de nuestra Iglesia.

Hoy reafirmamos nuestro compromiso en la defensa del Trabajo Decente y queremos animar a los responsables en el Gobierno, a los Sindicatos, Organizaciones Sociales, Organizaciones Empresariales y vecinos y vecinas de nuestros barrios a colaborar para:  

-         Poner en el centro a la persona, rompiendo la actual lógica de pensar y organizar el trabajo desde lo económico y los intereses de unos pocos.
-         Plantear el sentido y el valor del trabajo más allá del empleo: Distribuir de manera justa y digna el empleo y reconocer socialmente todos los trabajos de cuidados, necesarios para el desarrollo de la vida.
-          Luchar por condiciones dignas de empleo: Sin la lucha por la afirmación de los derechos de las personas en el empleo no es posible humanizar el trabajo.
-         Articular de forma humanizadora el trabajo y el descanso.
-         Luchar para que el acceso a DDHH como sanidad, vivienda, educación, etc. no esté condicionado a tener un empleo.

Toda sociedad está llamada a visibilizar y denunciar, a través de todos los medios al alcance, la situación de desigualdad en el acceso al trabajo decente y la negación de dignidad que esto supone. Todos y todas podemos hacer algo desde nuestras organizaciones y lugares de compromiso.

7 de octubre de 2016

7 octubre 2016 Jornada Mundial por el Trabajo decente.

lunes, 18 de julio de 2016

Cursos de Verano - HOAC 2016



Del 11 al 17 de julio, hemos celebrado en la Residencia de los Padres Paúles, de Salamanca, los Cursos de Verano de la Hermandad Obrera de Acción Católica (HOAC). Un espacio de oración, diálogo, profundización y convivencia sobre «Orar y vivir el trabajo y las situaciones de las y los trabajadores desde la misericordia» con la participación de más de 250 personas.
A través de distintas ponencias y reflexiones, hemos dialogado sobre el sentido del trabajo y por qué necesitamos un trabajo decente, así como los retos que la orientación actual del trabajo nos presenta a la sociedad, a la Iglesia y a la HOAC. Hemos puesto en común experiencias de nuestro compromiso social, sindical y político que intentan ser expresión de la misericordia de Dios con nuestros compañeros y compañeras del trabajo.
Hemos tenido también espacios de oración, para sacerdotes, seminaristas, animadores de la fe y militantes, una ocasión para reflexionar y rezar los procesos de acompañamiento de las personas del mundo obrero con las que compartimos la vida.
En el marco de estos días, hemos tenido la oportunidad de compartir la Eucaristía con la Iglesia de Salamanca en la Catedral nueva, manifestándonos públicamente, con una concentración en la calle, que nuestra sociedad sólo podrá ser decente en la medida que sea capaz de procurar trabajo digno para todos los hombres y mujeres que la formamos.
Afirmamos que el trabajo ha ido pasando progresivamente de ser un bien para la vida a ser un instrumento para la producción. Muchos trabajadores y trabajadoras están sufriendo una gran precariedad. Y esta precarización del trabajo que estamos padeciendo supone también la degradación de la empresa y de la economía, por lo que estamos llamados a repensar el sentido y la función que realmente deben tener para que sirvan al bien común.
Creemos que, ante la situación de insolidaridad estructural que se vive en todo el mundo respecto a los trabajadores y trabajadoras, es necesario repensar el sentido del trabajo, la economía y la empresa, devaluados en nuestra sociedad. Para ello tenemos que exigir a los políticos, los gobernantes y los poderes económicos el derecho al trabajo, a una justa remuneración y a unas condiciones de vida dignas con horarios y condiciones que permitan el adecuado desarrollo de la vida personal, familiar y social.
Consideramos que el trabajo es esencial para la vida de las personas porque ayuda a construir nuestra humanidad. Es necesario insistir en que el trabajo humano está en función de la persona y no la persona en función del trabajo. (LE 6)
En la HOAC, nos sentimos llamados y llamadas, e invitamos a toda la sociedad a:
■ Romper la actual lógica de pensar y organizar el trabajo, poniendo en el centro a la persona.
■ Plantear el sentido y el valor del trabajo más allá del empleo: distribuir de manera justa y digna el empleo y reconocer socialmente todos los trabajos de cuidados.
■ Establecer unos ingresos mínimos suficientes para cubrir las necesidades básicas de todas las personas.
■ Unir de forma humanizadora el trabajo y el descanso.
■ Luchar por condiciones dignas de empleo, para humanizar el trabajo.
■ Repensar el modelo económico y productivo, para que sea respetuoso con la vida y el medio ambiente.

Como creyentes en Jesús de Nazaret afirmamos que el trabajo es para la vida. Por ello, animamos a promover el derecho a tener un trabajo decente para todas las personas.  

viernes, 27 de mayo de 2016

La HOAC se adhiere al manifiesto #SOSRefugiados: Refugio por Derecho



La Comisión Permanente de la HOAC se suma a esta campaña y apoya los actos que culminarán con una movilización el próximo 20 de junio, día mundial de las personas refugiadas.
En continuidad con las distintas declaraciones realizadas en este ya largo proceso de inacción política y de continuo drama de las personas refugiadas, la Comisión Permanente de la Hermandad Obrera de Acción Católica (HOAC) se adhiere, conjuntamente con otras organizaciones, al manifiesto #SOSRefugiados que señala: «Las políticas europeas de migración y asilo, lejos de dar una respuesta solidaria, basada en el respeto a los derechos humanos de las personas migrantes y refugiadas, han puesto en grave riesgo las vidas de miles de personas, muchas de ellas mujeres y niños, convirtiendo el mar Mediterráneo en la mayor fosa común en el mundo donde han muerto más de 25.000 personas en los últimos 15 años.
El pasado 18 de marzo, los líderes europeos firmaron una declaración con Turquía que, además de ser vergonzosa e ilegal, pone en un mayor riesgo a estas personas justificando su devolución a un país como Turquía que ha demostrado que no garantiza los derechos humanos y la adecuada protección que merecen.
Este acuerdo vulnera la Carta Internacional de Derechos Humanos, la Carta de Derechos Fundamentales de la UE, el Convenio Europeo de Derechos humanos y la Convención de Ginebra para los Refugiados, así como diferentes Directivas europeas en materia de asilo. Un acuerdo que propicia el naufragio de la Europa social, abandonando los valores y los principios que configuran Europa como un espacio común de libertad, seguridad y justicia, fundada sobre los valores de la dignidad humana, la libertad, la igualdad y la solidaridad a los que se refiere el Preámbulo de la Carta de Derechos Fundamentales de la Unión Europea.
Además, el acuerdo utiliza a las personas refugiadas como moneda de cambio que responde a intereses económicos y geoestratégicos y no a la protección a la que legalmente tanto la UE como Turquía están obligadas a garantizar. Hacer de las personas refugiadas una mercancía para el intercambio económico es inhumano, ilegal e intolerable. El acuerdo convierte a Turquía en un gendarme que se suma a la creciente militarización de las fronteras europeas.
La Unión Europea, lejos de ser un ejemplo de solidaridad y actuar conforme a los valores que fueron el cimiento del proyecto europeo, sigue impulsando recetas que han fracasado en el pasado y han provocado miles de muertes. El acuerdo, unido a las medidas adoptadas unilateralmente por los estados miembros que dificultan o impiden la entrada en su territorio de solicitantes de asilo, no aportan una solución y provocarán la apertura de otras vías más peligrosas y costosas para las personas refugiadas como la del Mediterráneo Central que es la más mortal del mundo.
Por todo ello, las organizaciones firmantes exigen:
A LA UNIÓN EUROPEA Y A SUS ESTADOS MIEMBROS
► Cambiar el enfoque de las políticas de migración y asilo poniendo en el centro a las personas y a sus derechos.
► Cumplir la legalidad europea e internacional. Retirar el acuerdo de la UE y Turquía.
► Habilitar vías legales y seguras para que las personas refugiadas no tengan que arriesgar su vida en peligrosas rutas.
► Debe garantizarse, especialmente, que las mujeres no estén sometidas a violencia sexual y de género, y que los menores y las personas con diversidad funcional reciben la protección adecuada.
► Garantizar una acogida digna y adecuada protección que incluya la atención sanitaria y respeto a los Derechos Humanos así como cumplir los compromisos asumidos en este sentido, habilitando los presupuestos y los recursos acordes al desafío humanitario fruto de las guerras y desigualdades.
► Garantizar la protección de las organizaciones y personas que apoyan a la población refugiada. La complejidad de la situación hace que su trabajo sea absolutamente necesario y debe ser complementario al que las instituciones europeas están obligadas a realizar.
► Deben combatirse activamente los discursos y narrativas xenófobas. Las consecuencias de no hacerlo pueden ser muy peligrosas para la construcción de la necesaria convivencia y cohesión social en Europa.
► Incorporar en las políticas migratorias a nivel europeo el objetivo de la gestión de las nuevas fronteras invisibles que se están generando en nuestras ciudades y en nuestros barrios, con una apuesta decida por la construcción de convivencia y diálogo intercultural.
► Finalizar la militarización de la zona que puede derivar en conflictos aún más complejos con gravísimas consecuencias para la población. Apostar por una política europea y presupuestaria común que de apoyo a la situación de refugiados y migrantes.
AL GOBIERNO ESPAÑOL
► Retirar su apoyo al acuerdo de la UE-Turquía e instar a su retirada definitiva por parte del resto de los Estados de la Unión Europea.
► Agilizar la acogida de personas refugiadas a través de los programas de reasentamiento y reubicación.
► Reforzar el sistema nacional de acogida a refugiados de manera acorde a la evolución de las necesidades con los recursos, número de plazas y presupuesto necesario.
► Respetar escrupulosamente los derechos humanos en la frontera sur (específicamente en las fronteras de Ceuta, Melilla, Canarias y la costa marroquí) y en el resto de las fronteras europea.
► Velar por que el conjunto de actores políticos, económicos y sociales no empleen mensajes de carácter xenófobo, discriminatorio o racista hacia la población migrante y refugiada que puedan contribuir a la generación de prejuicios y actitudes racistas o violentas hacia dichas personas.
► Llevar a cabo acciones específicas de información y sensibilización de la opinión pública española sobre la situación de emergencia actual y sus causas, contando con el conjunto de actores de la sociedad civil que trabajan con población refugiada tanto en España como en los países de origen.
► Reforzar la política de integración con un plan de barrios que apueste por la convivencia, el dialogo intercultural, la gestión positiva de la diversidad y la lucha contra el racismo y la xenofobia.
► Incrementar los fondos para ayuda humanitaria y ayuda al desarrollo sin utilizar los fondos de cooperación internacional como compensación o incentivo al control de fronteras ni destinarlos a la atención de personas solicitantes de asilo y refugio en Europa. La atención de estas personas debe garantizarse con fondos específicos, suficientes y sostenidos en el tiempo.
► Defender una postura en las instituciones europeas, que sea reflejo del sentir de la sociedad española, y que, por tanto, defienda el cumplimiento de la legalidad y el respeto a los derechos humanos de las personas migrantes y refugiadas.»
Noticias relacionadas #sugritoelnuestro