viernes, 3 de octubre de 2014

Jornada Mundial por el Trabajo Decente (7 de octubre de 2014) El mundo del trabajo necesita de la alegría del Evangelio.

Jornada Mundial por el Trabajo Decente (7 de octubre de 2014)
El mundo del trabajo necesita de la alegría del Evangelio
 

Ante la celebración de la Jornada Mundial por el Trabajo Decente, el día 7 de octubre, estas palabras recientemente pronunciadas por el Papa Francisco, adquieren un profundo significado y una llamada a toda la Iglesia y a toda la sociedad:
Estamos inmersos en una realidad que ha sufrido y está sufriendo profundas transformaciones en todos los ámbitos de la vida de las personas. Una de las mayores es la manera de entender y organizar el trabajo humano. La forma en que hoy se organiza el trabajo no es compatible con la vida digna a la que estamos llamados.
Tener o no trabajo, tener un salario suficiente para poder vivir, realizar el trabajo en condiciones dignas o no, son condiciones que posibilitan el crecimiento y el desarrollo de las personas o lo impiden.

Basta ilustrar esta realidad con algunos datos:
«Es necesario reafirmar que el trabajo es una realidad esencial para la sociedad, para las familias y
para los individuos, y que su principal valor es el bien de la persona humana, ya que la realiza como
tal, con sus actitudes y sus capacidades intelectuales, creativas y manuales. De esto se deriva que el trabajo no tenga solo un fin económico y de beneficios, sino ante todo un fin que atañe al hombre y a su dignidad. ¡Y si no hay trabajo esa dignidad está herida!» (a los dirigentes y obreros de las fábricas de acero de Terni, 20 de marzo de 2014).
«El problema es no llevar el pan a la casa, esto quita la dignidad. El problema más grave es la dignidad por esto tenemos que trabajar y defender la dignidad que nos da el trabajo» (Encuentro con trabajadores y estudiantes del sector de la industria. Molise, 5 de julio 2014).

En el ámbito mundial:
- más de doscientos millones de mujeres y hombres están desempleados;
- casi mil millones de mujeres y hombres trabajan, pero sus ingresos no les permiten superar el umbral de la pobreza de los 2 dólares al día por persona en sus hogares;
- más de doscientos millones de niñas y niños se ven obligados a trabajar en condiciones infrahumanas o de explotación;
- el desempleo de los jóvenes alcanza niveles alarmantes en muchos países del sur de Europa y África; - se da de hecho una mercantilización e instrumentalización del trabajo y la negación práctica del derecho al mismo para millones de personas.

Si descendemos a nuestro país:
- más de 5,6 millones de desempleados/as (EPA, 2º trimestre 2014);
- más de 1.300.000 familias donde ninguno de sus miembros percibe ningún tipo de ingreso;
- hoy de hecho, se puede tener trabajo y ser pobre;
- las sucesivas reformas laborales han contribuido a laprecarización del trabajo y a extenderla a todos los sectores de producción;
- se han reducido enormemente los derechos laborales que tantos esfuerzos y luchas costaron a las trabajadoras y los trabajadores;
- se han incrementado la pobreza y, mucho más que en el resto de los países de la UE, la desigualdad entre ricos y pobres.

Desde el año 1999, la Organización Internacional del Trabajo (OIT), con participación de gobiernos, y asociaciones empresarias y sindicales, impulsa el objetivo de lograr un trabajo decente como elemento fundamental para combatir el empobrecimiento y como camino hacia una sociedad decente, más justa y humana.
 
También la Iglesia, desde la Doctrina Social (DSI), llama la atención y promueve que se impulse el trabajo decente. Movimientos de creyentes, como el MMTC (Movimiento Mundial de trabajadores cristianos), Caritas Internacionalis, Iustitia y Pax, Pax Romana y cientos de otros grupos representativos de congregaciones, asociaciones y movimientos, han hecho suya esta reivindicación como símbolo de la lucha contra el desempleo, la subocupación y la precariedad laboral.
 
También en nuestro país somos muchas las personas y organizaciones que nos preguntamos ¿qué está pasando con el ser humano, con el trabajo y con la sociedad que se está configurando? Organizaciones sociales como sindicatos, asociaciones de todo tipo, asambleas de parados..., organizaciones eclesiales como parroquias, comunidades, Cáritas, Justicia y Paz, y movimientos apostólicos..., estamos trabajando por construir un nuevo mundo donde el trabajo decente sea una prioridad que nos permita vivir con dignidad, construir nuestra humanidad y crear lazos sociales tan necesarios para construir la fraternidad universal.
 
Como iglesia no podemos permanecer callados y pasivos cuando las condiciones sociales dificultan que el ser humano pueda vivir con arreglo a su dignidad de hijo de Dios.
 
Nuestra preocupación por la vida humana, y especialmente por los pobres en los que vemos a Jesucristo, nos debe llevar a ocuparnos y preocuparnos por la realidad del trabajo. No olvidemos que «los pobres son en muchos casos el resultado de la violación del trabajo humano, bien porque se limitan sus posibilidades (desocupación, subocupación) bien porque se devalúan los derechos que fluyen del mismo, especialmente el derecho al justo salario, a la seguridad de la persona del trabajador y su familia » («Caritas in veritate», 63).
 
Como iglesia, nos comprometemos a asumir la llamada que nos hace el documento preparatorio del Sínodo extraordinario de los Obispos sobre la Familia en su número 71: «En diálogo con el Estado y las entidades públicas, se espera de parte de la Iglesia una acción de apoyo concreto para un empleo digno, para salarios justos, para una política fiscal en favor de la familia, así como la activación de una ayuda para las familias y los hijos».
 
Invitamos a las organizaciones sociales y eclesiales y a todas las personas de buena voluntad, a celebrar este año la Jornada mundial por el trabajo decente reflexionando sobre lo que está aconteciendo en el mundo laboral y descubrir y denunciar las causas que propician el sufrimiento de tantas trabajadoras y trabajadores, familias y pueblos. Con esperanza invitamos a continuar detectando y apoyando las iniciativas que muchas personas, organizaciones y colectivos están desarrollando en el campo del trabajo cooperativo, de empresas de inserción laboral, del trabajo social, del reconocimiento del trabajo no productivo como trabajo necesario para la sociedad; la reivindicación de un ingreso familiar mínimo con el que poder vivir; la banca ética; la economía de comunión. Todas ellas son manifestaciones de que es posible organizar el trabajo desde otros
valores y criterios donde las personas y las familias sean el centro y fin de la producción, de la actividad económica y de la sociedad y no meras herramientas de producción o mercancías a merced de los mercados.
 
Sigamos potenciando las que existen y construyendo otras experiencias nuevas que vayan tejiendo redes de solidaridad y formas de construir nuestra humanidad, donde la actividad humana y el trabajo decente posibiliten la realización de las personas y estén al servicio de la comunión social. 
Como hombres y mujeres creyentes, creemos que la buena noticia del Evangelio pasa por ser buena noticia para el mundo del trabajo. La alegría del Evangelio debe ser también alegría del Evangelio para el mundo del trabajo, para los trabajadores y trabajadoras.

3 de octubre de 2014
Apoyan:

Acción Católica General
Juventud Estudiante Católica
CONFER
Justicia y Paz
Movimiento Rural Cristiano
Cáritas Española
Movimiento de jóvenes Rurales Cristianos
Foro de Laicos
FRATER
ACO (Acción Católica Obrera)
Profesionales Cristianos
Hermandades del Trabajo

miércoles, 30 de julio de 2014

COMUNICADO CURSOS DE VERANO: Oración y compromiso por el trabajo digno para una sociedad decente, fraterna y sostenible


Del 14 al 23 de julio, hemos celebrado en Ávila, en la Universidad de la Mística (Cites), los Cursos de Verano de la HOAC (Hermandad Obrera de Acción Católica). Son un espacio de oración, diálogo, profundización y convivencia para sacerdotes y seglares. Alrededor de trescientas personas hemos compartido estos cursos cuya temática ha sido” Oración y compromiso por el trabajo digno, para una sociedad decente, fraterna y sostenible”.
°En un primer momento y a través de distintas ponencias y reflexiones, hemos compartido  la “Necesidad de una teología del trabajo en tiempos de crisis y retos que se nos presentan”, así como pistas  para “Orar desde la espiritualidad del trabajo”. Hemos mirado  la realidad desde el Evangelio y la importancia de la Teología del trabajo para recuperar la dignidad de las personas, como elemento clave para construir una sociedad decente y los retos que se nos presentan ante la situación que estamos viviendo.
°En el espacio de oración, hemos compartido  las experiencias de precariedad laboral de  militantes , desde la perspectiva “Orar desde la vida de seglares comprometidos en el mundo obrero y del trabajo” y hemos reflexionado sobre  “La visión del trabajo en Guillermo Rovirosa”.
° En otro momento de los cursos , hemos compartido y dialogado sobre  la “Situación actual del mundo del trabajo y sus consecuencias para la vida de las personas”, así como la  “Aportación de la Iglesia sobre el trabajo humano como principio de vida”, interpelándonos  desde el Evangelio y la Doctrina Social de la Iglesia, sobre la necesidad de beber de la pedagogía de Dios y de la teología, para darnos cuenta de lo que está pasando con la vida de las personas trabajadoras desde la mirada de Dios.
°Asimismo dialogamos sobre los “Retos que la situación mundial del mundo obrero y del trabajo nos presenta a la Iglesia”.
Junto con nuestra actividad de oración y formativa hemos tenido también ocasión de escuchar y acoger la experiencia de las jóvenes de la Oficina Precaria de Madrid que han compartido su trabajo de reivindicación y lucha con jóvenes parados y su apuesta por la acción y por la esperanza ante la dificultad de la situación laboral de tantos jóvenes hoy.
°También, en el marco de estos días hemos tenido la oportunidad de compartir la eucaristía con la iglesia de Ávila y con su obispo en la  Catedral del Salvador y hemos manifestado públicamente en la calle que nuestra sociedad sólo podrá ser decente en la medida que sea capaz de procurar trabajo digno para todos los hombres y mujeres que la formamos.
°En los espacios de oración, reflexión y diálogo de los cursos, las personas allí presentes hemos podido compartir algunas de las ricas experiencia de vida de quienes, en la situación de desigualdad y empobrecimiento actual, están siendo esperanza y apuestan por la construcción de una sociedad más fraterna.
Hemos visto que millones de hombres y mujeres están desempleados, privados de su derecho al trabajo. Vemos que quienes trabajan con empleo precario e inestable, con largas jornadas laborales y salarios bajos, no consiguen salir de la pobreza; no pueden vivir con dignidad y cubrir las necesidades básicas. Lo vemos porque además somos parte de esa realidad. Lo que nos está pasando lo describía emocionado el Papa Francisco: “No llevar el pan a casa nos roba la dignidad” (Molise, 6/7/2014 Encuentro con trabajadores y pequeños empresarios)
Ante esta situación reclamamos trabajo digno para una sociedad decente, fraterna y sostenible y creemos necesario:
• Repensar el sentido de nuestra humanidad.
• Repensar la economía y la política desde el carácter humanizador del trabajo.
• Recuperar el sentido y el valor profundo del trabajo más allá del empleo.
• Garantizar una renta básica para las familias, mientras no se pueda asegurar empleo digno para todos.
• Luchar por unas condiciones dignas de empleo, por un trabajo decente.
• La necesidad de reformar los fines sociales de la empresa y de impulsar y extender formas no mercantilistas de empresa.
• Entender y defender que el trabajo lo hacen personas, con necesidad de descanso, de familia y de vida social
• Luchar por la defensa y extensión de los derechos sociales, desvincular derechos sociales y empleo.
• Fortalecer y renovar el movimiento sindical, propiciando una nueva cultura sindical.
Para nosotros y nosotras, militantes de la HOAC, Jesucristo es la verdadera propuesta de liberación para los hombres y mujeres del mundo obrero y del trabajo en todo el planeta. Es tiempo de hacer visible al Dios de Jesucristo, de hacer vida su misericordia, su opción en favor de los más pobres, su pasión por todas las personas, su denuncia de la injusticia que niega la dignidad y su apuesta decidida por transformar todo lo que sea necesario para ir construyendo un mundo de hermanos.
Por eso apostamos por poner en marcha, junto con todos los hombres y mujeres de buena voluntad y junto a otros grupos y organizaciones, otras formas de vivir, trabajar y organizar nuestra vida social… que sean signo vivo y real del Reino de Dios y de su justicia. A ello nos comprometemos.
Ávila, 23 de julio 2014.




martes, 13 de mayo de 2014

Comunicado ante las próximas elecciones europeas



CARITAS, CONFER, HOAC,
JUSTICIA Y PAZ y AEFJ (África-Europa Fe-Justicia)
ANIMAN A LA MASIVA PARTICIPACIÓN
EN LAS ELECCIONES EUROPEAS

 El próximo 25 de mayo los españoles estamos convocados a elegir 54 de los 751 diputados que compondrán el nuevo Parlamento Europeo y que representarán a unos 490 millones de ciudadanos europeos (28 países miembros). En estas elecciones, el nuevo Parlamento estrena mayores competencias: elige al Presidente de la Comisión, tiene que aprobar al conjunto de los miembros que propone el Consejo Europeo para formar la Comisión y puede destituir a la Comisión mediante una moción de censura.
El gran reto al que se enfrentan los ciudadanos europeos es la desinformación acerca de las instituciones, funcionamiento y repercusiones de lo que se realiza, día tras día, en la Unión Europea, unido al casi total desinterés por lo que en la UE se debate.
Desde nuestra común identidad cristiana y a la luz del Evangelio y la Doctrina Social de la Iglesia, animamos a todos los votantes a tomar conciencia de la importancia de este momento, donde con nuestro voto podemos construir una Europa más justa y solidaria con las personas y los países más débiles y vulnerables.
La Comisión de las Conferencias Episcopales de la Unión Europea (COMECE) anima, con motivo de la convocatoria de las elecciones al Parlamento europeo, a configurar Europa como una comunidad de solidaridad y responsabilidad, basada en un modelo de economía social de mercado en el que no solo prime la economía y donde tengan la debida importancia la moral, la política y la voluntad decidida de preservar los derechos fundamentales de todas las personas.
Nuestras organizaciones consideran necesario apostar decididamente por una Europa comprometida con una justicia económica y social universal, dispuesta a:
a) Establecer un marco de protección de los derechos económicos y sociales, e impulsar políticas de lucha contra el desempleo -especialmente el juvenil y el de larga duración- orientado a la creación de puestos de trabajo dignos para todos.
b) Promover la reducción de la pobreza y la exclusión social a través de instrumentos como el salario mínimo interprofesional y una renta básica familiar.
c) Reforzar la cooperación a favor del desarrollo económico, los derechos humanos y la democracia tanto en los países más pobres como en los de nuestro entorno.
d) Adoptar políticas que mejoren la regulación de los mercados financieros, a fin de frenar la especulación y la evasión fiscal, favorecer su transparencia y su adecuación a la economía real y productiva, promoviendo la desaparición de los paraísos fiscales y el secreto bancario, y aplicando impuestos a las operaciones financieras internacionales.
e) Impulsar normativas y políticas que aseguren mayor respeto del medio ambiente, la biodiversidad y la lucha contra el cambio climático.


f) Promover una reforma del sistema económico-financiero global, a fin de ponerlo verdaderamente al servicio del bien común universal, favoreciendo la creación de una autoridad política democrática universal que lo haga posible

Así mismo, consideramos que Europa no puede renunciar a un mayor compromiso con los derechos humanos, base del respeto de la dignidad de la persona. Entre otros retos, es urgente garantizar los derechos humanos de los migrantes y reforzar la lucha contra la trata de personas, evitando la mortalidad en el mar y las fronteras, estableciendo vías efectivas y realistas para la inmigración laboral y el asilo en Europa, impulsando la integración social y luchando contra el racismo y la xenofobia.
Es necesario, además, que todos los países europeos trabajen por una paz universal promoviendo el desarme y el control del comercio de armas.

Los problemas y retos a los que se enfrenta Europa son muchos y muy complejos.
La construcción de Europa como un gran espacio de integración política y económica, de justicia social, de promoción del desarrollo humano integral y de la paz, con vocación de referencia mundial, es una meta irrenunciable a la que todos debemos contribuir ejerciendo nuestro derecho a votar.
Por ello, como creyentes y como hombres y mujeres de buena voluntad, no podemos permanecer indiferentes ante estas elecciones, tras la excusa de lo complicado de las instituciones, del desencanto generalizado o del sentimiento negativo de que “nada vale la pena”.

Invitamos a toda la ciudadanía a participar, a través de las urnas, en la construcción de otra Europa más acogedora y más justa, y a asumir un compromiso activo en la defensa de los derechos de los últimos y no atendidos por parte de las estructuras legislativas y ejecutivas de la UE.

lunes, 5 de mayo de 2014

DIA DE LA HOAC 2014

Queridos amigos y amigas:
                El próximo domingo día 11 de mayo celebramos el Día de la HOAC. Nos encontraremos y pasaremos la jornada en Carrión de Calatrava en el Pozo Artesiano. Allí nos reuniremos los militantes con todos los amigos y compañeros del trabajo, del barrio, de las organizaciones, de la Iglesia… que queráis asistir. Este año el lema es: “Un trabajo digno para una sociedad decente”.
Queremos que esta jornada sea un momento festivo, abierto, ilusionante y constructivo, donde celebrar y compartir la vida y experiencias de acción y movilización en esta realidad conflictiva que está afectando a la vida de los trabajadores y trabajadoras, y a sus familias.
Si queréis disfrutar con nosotros de este día, os esperamos allí. Y si no podéis estar, acordaos y pedid por nosotros: por la HOAC y sus militantes, por las víctimas del trabajo (precarios, parados, enfermos…) y por la misión de la Iglesia en el mundo obrero.

Un abrazo en Cristo Obrero y ¡hasta mañana en el altar!