domingo, 18 de abril de 2010

Encuentro de familias 2010

El Domingo 18 de Abril, se celebró en Calzada de Calatrava, el VIII Encuentro Diocesano de Familias, organizado por la Delegación Pastoral Familiar.
Asistimos varios militantes de la Hoac para dar testimonio de la familia obrera, y para compartir con otras familias cristinas y de otros movimientos un día de convivencia y de celebración. Los actos estuvieron presididos por nuestro obispo D. Antonio Algora, y colaboró, de manera muy activa, la Hermandad del Salvador del Mundo, patrono de Calzada de Calatrava. La exposición que ha realizado la Hoac sobre vidas precarias estuvo expuesta para que todos los asistentes pudieran visitarla.
 El día terminó con una eucaristía en la que nuestros hijos ofrecieron los trabajos que habían elaborado durante el día.
Damos gracias a todos los asistentes por la ilusión y entrega aportada.

lunes, 8 de marzo de 2010

Comunicado 8 Marzo


COMUNICADO ANTE EL DIA DE LA MUJER TRABAJADORA
8 Marzo de 2010
Este año, el Día internacional de la Mujer Trabajadora se celebra en un contexto de crisis económica global, que está machacando las expectativas vitales de las personas del mundo obrero hasta extremos insoportables.

De acuerdo con los datos de la EPA (Encuesta de Población Activa), las mujeres siguen siendo mayoría en la economía sumergida, en el trabajo precario y también en el trabajo a tiempo parcial, donde representan más del 76 % de dicha mano de obra.

Queremos poner de manifiesto especialmente la situación de las mujeres trabajadoras pobres, muchas de ellas inmigrantes: empleadas de hogar, trabajadoras en empresas de servicios, en la economía sumergida...También la situación de las mujeres que siguen realizando mayoritariamente las tareas y funciones domésticas.

Las situaciones anteriores no son fruto de la casualidad. Son las fórmulas por las cuales el capitalismo persigue sustentarse, convirtiendo a las personas y sus familias en productores y consumidores al servicio de la rentabilidad económica, provocando empobrecimiento y deshumanización.
 
Es necesario, por tanto, que en los acuerdos entre empresarios, gobierno y sindicatos se pongan sobre la mesa los derechos laborales de tantas mujeres; derechos que les permitan ser madres, así como desarrollar su vocación o desarrollo profesional. Con ello seguimos las palabras del Papa Benedicto XVI que, en la Encíclica “Caritas in Veritate”, en su número 63, nos invita a trabajar por un trabajo decente, es decir, “un trabajo que, en cualquier sociedad, sea expresión de la dignidad esencial de todo hombre o mujer”.

Como movimientos de Acción Católica especializada e Iglesia comprometida con el mundo obrero, las militantes y los militantes de la Juventud ObreraCristiana (JOC) y de la Hermandad Obrera de Acción Católica (HOAC) no  podemos quedarnos impasibles ante estas situaciones. Este día es una invitación al compromiso y a la denuncia profética, a la reflexión y a la acción, siendo conscientes y teniendo presentes los rostros de esta crisis, y
especialmente los rostros de las mujeres con las que convivimos en los centros de estudio y de trabajo, en los barrios, en el medio rural…Hacemos un llamamiento a nuestra militancia para sumarnos a las reivindicaciones que se hagan en nuestro entorno y apostamos por el compromiso de vivir nuevas experiencias que visualicen que los seres humanos estamos capacitados para organizar la vida social desde la igualdad y desde el respeto a la diversidad de cada hombre o mujer.

Juventud Obrera Cristiana (JOC)
Hermandad Obrera de Acción Católica (HOAC

jueves, 14 de enero de 2010

La humanidad esta destinada

“La humanidad está destinada a formar una gran comunidad, tanto en el aspecto religioso, como hijos todos de un mismo Padre, como en el aspecto material, como beneficiarios de unos mismos bienes “comunales”, y como trabajadores en la misma tarea.Sin necesidad de ser profetas, se puede suponer con sobrada razón que está todavía lejos, y que no lo verá ninguno de loa actuales vivientes.Esta consideración es posible que induzca a algunos a desánimo, pensando que no vale la pena esforzarse en una cosa que no hemos de ver realizada.Pero lo cierto es que cuando se llegue a ello no será de repente y por una especie de explosión, sino avanzando paso a paso, y lo que se pide a cada generación no es que llegue al término, sino que avance el trecho que le corresponde.Y también es cierto que cada avance que se produzca hacia la gran comunidad humana, no diferirá de la etapa final más que en el aspecto cuantitativo. Es decir, que algunas personas de buena voluntad siempre tienen al alcance de su mano el poder de “saborear” aquella manera de vivir a que está destinada la humanidad por su Creador, si, adelantándose a su época, se ponen en las disposiciones internas y externas necesarias para ello, con lo que se cubrirán un doble objetivo: poder vivir como Dios quiere, y hacer progresar a la humanidad por el camino correcto.” (Guillermo Rovirosa, “Año de la Comunidad”)

viernes, 25 de diciembre de 2009

Navidad 2009

Hemos profanado y ocultado el Misterio más impresionante de la Historia convirtiendo su recuerdo en un inmenso escaparate. 

Todo es sobreestimulación visual, sonora, gustativa… y así es fácil confundir lo saturado con lo pleno. 

Anuncios, canciones, comidas, colonias, juguetes, regalos, bebidas… todo ello cuidadosamente embalado y envuelto con el ruido seductor de la publicidad. 

Sólo el Silencio puede aproximarnos a la revelación que esconde ese Misterio. 

Un Silencio que se expresa en los textos sencillos de la simplicidad voluntaria, de la fiesta austera y sincera, de la solidaridad con quienes siguen sin encontrar alojamiento en la posada que es nuestro mundo de hoy. 

Por eso, en estos días, nos debemos entregar a esa experiencia de silencio . . . 

Silencio que me permita oir cómo se anuncia el suceso en las estrellas. . . . 

Feliz Navidad Obrera. 

viernes, 9 de octubre de 2009

Fondo Diocesano de Solidaridad


En los meses pasados, nació en nuestra Diócesis una Comisión Diocesana con tres líneas bien definidas de actuación. La primera de ellas trata de buscar los cauces adecuados para concienciar, en el seno de la comunidad cristiana, de la necesidad de dar respuestas reales desde el Evangelio a la situación que muchas familias están viviendo y de profundizar en las situaciones de necesidad. La segunda línea de actuación trata de reflexionar y profundizar en lo que la crisis está provocando. No sólo eso, sino también buscar las causas que están provocando que ésta se agrave y que esté afectado a un gran número de personas y familias. En tercer lugar, encontrar soluciones concretas de ayuda a todas las personas que se acerquen a nuestras comunidades parroquiales solicitando ayuda. La escasez de recursos en la Iglesia y, también, la profundidad de los problemas hacen que no se puedan encontrar soluciones mágicas y rápidas de ayuda. Sin embargo, sí que podemos ser signo del Reino de Dios. Desde estos presupuestos se nos pide el 10% del suelo de un mes para que no sólo seamos solidarios con los labios y el corazón sino también con acciones concretas.Haz tu aportación en:
Caja Rural 3062 - 0082 - 11 - 2264858628


¿POR QUÉ ESE AFÁN DE AYUDAR CON COMIDA Y ROPA?Desde que comenzó la actual crisis económica, muchas han sido las iniciativas que se han llevado a cabo para paliar sus consecuencias, sobre todo en la esfera macroeconómica y financiera. Otras respuestas se están llevando a cabo desde las distintas administraciones públicas, con los cuestionados planes de desarrollo. Sin embargo, estas respuestas llegan con dificultad a la esfera familiar, que es al final, el lugar donde se vive la experiencia más amarga de la crisis, y también es el lugar donde surgen las más cercanas y entrañables respuestas para paliarla.Cuando se habla con alguna madre en Cáritas se escuchan frases como ésta: "mi hijo no entiende que no le pueda comprar unas zapatillas nuevas". "Estoy teniendo problemas para que mi hija adolescente entienda que no le puedo dar dinero para salir como antes, cuando su padre tenía trabajo" Para las familias que han estado acostumbradas a vivir en la abundancia, la falta de recursos económicos está afectando directamente en las relaciones personales, sobre todo si se prolonga en el tiempo. Poder ayudar a las familias dedicando tiempo para la escucha, orientando en formas de actuar para afrontar adecuadamente sus problemas es tarea de educadores, psicólogos o bien sencillamente de grupos de padres que se planteen compartir y plantear nuevas alternativas. Por eso, es importante no quedarnos sólo con la pena de "no tienen para comer".Las familias siguen teniendo las mismas necesidades que antes de la crisis, bastantes de éstas van apareciendo por primera vez por los servicios sociales y por Cáritas, si no les da vergüenza. Nadie mejor que las propias familias saben cómo organizarse y responder a su vida diaria; por tanto habrá que escuchar más y huir de respuestas estandarizadas. A veces, se reduce más la angustia cuando saben que pueden pagar el recibo de la luz, que llevarse una bolsa con comida; que por cierto quita hasta la autonomía de decidir si en vez de lentejas pueden tomar una ensalada de tomate.¿Tú comerías en un comedor social?Desde que comenzó la crisis, los medios de comunicación no han dejado de preguntar ¿Cuántos comedores tienen o si se van a abrir? Desde Cáritas Ciudad Real sólo vemos estos recursos para personas que van de paso o para las campañas agrícolas de temporada.Curiosamente cuando preguntas: "¿Tú irías a comer con tu familia a un comedor social?" todos responden: "Sería lo último, me parece que perdería mi dignidad, sería una vergüenza…" ¿Por qué pedimos para los demás lo que no queremos para nosotros?Cáritas, en su respuesta, hace un esfuerzo porque la familia responda a sus necesidades básicas en el hogar, sobre todo las que residen en nuestras localidades. Desde Cáritas, creemos en el valor de la familia. En España y, actualmente, con mayor intensidad en las zonas rurales, éste sigue siendo el colchón natural y primero que acoge, ayuda y mantiene a sus miembros en tiempos de crisis.Por otro lado, la ropa es un recurso bueno, supone mucho trabajo para las voluntarias que los atienden, pero ha de tener una valoración adecuada tanto por quienes la donan como por quien la recibe. Por ejemplo, en algunas localidades, como Tomelloso y Daimiel, Cáritas tiene organizado un sencillo proyecto de reciclaje donde la ropa previamente se selecciona, se lava, se arregla y se ordena; para posteriormente poder ser adquirida por un precio simbólico. De esta manera las personas adquieren las prendas que realmente precisan. Entre todos es posibleEs necesario urgir, más que nunca, hacia la participación social y la conciencia ciudadana. Sólo se podrá apoyar a las personas en paro o en exclusión si los que tienen trabajo y bienes siguen aportando al bienestar social desde los impuestos. Aunque cuando se habla de este tema rápidamente surge la protesta de todos y entre los políticos no es muy aplaudido, porque subir los impuestos es poco rentable desde el punto de vista electoral. Cáritas Española, en sus orientaciones para afrontar la crisis, sabe y le ha dicho al gobierno, que las prestaciones dependen de la aportación de cada ciudadano y eso se hace vía impuestos. Otra cosa en que dichos impuestos se apliquen en gran parte para paliar esta crisis y que las soluciones pasen por la generación de empleo estable. Porque qué pasará cuando acabemos de arreglar las aceras de nuestras ciudades, con el Plan Eñe.Recuperemos el sentido común y pongámonos en el lugar del otro: La participación social no nace de juzgar situaciones que no vivimos, sino de que cada ciudadano tenga información, razone y huya de respuestas simplistas, se implique en las instituciones sociales que nos hemos dado a nosotros mismos, como asociaciones de vecinos, AMPAS, consejos de bienestar social, páginas web donde los ayuntamientos piden opinión, movilización de los sindicatos para todos. Es el tiempo de crear nuevas respuestas para estos momentos huyendo del individualismo que mantiene a pobres, y no tan pobres aletargados, mientras otros deciden por nosotros.Y mientras la sociedad despierta del letargo que nos ha producido el estado de bienestar -solo para algunos-, las distintas iniciativas de la solidaridad tiene rostro; son muchos los hombres y mujeres los que desde el compartir silencioso que hace vida -que no sepa tu mano izquierda lo que hace la derecha- se disponen a ayudar a los demás. Una sociedad con valores, es una sociedad con futuro.La Iglesia Diocesana, con su Obispo a la cabeza, invitó el pasado 21 de junio, a todos los cristianos a compartir el 10% de un sueldo para afrontar la crisis. Detrás de esto no solo hay una necesidad económica, sino una invitación a vivir de manera austera y ser signo evangélico en estos momentos. Una colaboración que está nutriendo el Fondo Diocesano de Solidaridad, no para solucionar los problemas sociales y de empleo en la Diócesis, sino para ser un signo que haga que cada comunidad parroquial crezca en Caridad. Es la prueba del algodón a la que nos urge Benedicto XVI en su última encíclica: "La caridad en la verdad". Es una nueva llamada de la Iglesia a compartir una mirada acogedora y de denuncia, ya que detrás de cada persona por deteriorada que la veamos siempre hay un ser humano que siente, con capacidades para afrontar su vida, con ilusiones por descubrir, con capacidad de aprender, con experiencia para compartir.Efectivamente, "nos preocupa justamente la complejidad y gravedad de la situación económica actual, pero hemos de asumir con realismo, confianza y esperanza las nuevas responsabilidades que nos reclama la situación de un mundo que necesita una rotunda renovación cultural y el redescubrimiento de valores de fondo sobre los cuales construir un futuro mejor. La crisis nos obliga a revisar nuestro camino, a darnos nuevas reglas y a encontrar nuevas normas de compromiso, a apoyarnos en las experiencias positivas y a rechazar las negativas. De este modo, la crisis se convierte en ocasión de discernir y proyectar de un modo nuevo" (Caritas in Veritate, 21)La mejor manera de hacer vida la denuncia de las injusticias es no creer ni dejarnos llevar por los estereotipos, los prejuicios y los miedos, y, por eso, cambiemos de estilo de vida. Una vida austera que ayudará a que nuestros hijos descubran otros valores, porque una sociedad con valores, es una sociedad con futuro. Ángel Ruiz Moyano