jueves, 27 de febrero de 2025

MANIFIESTO de MUJERES Y TEOLOGÍA, JUVENTUD OBRERA CRISTIANA Y LA HERMANDAD OBRERA DE ACCIÓN CATÓLICA DE CIUDAD REAL

 8 de marzo de 2025

Con el lema “Abracemos nuestra fuerza. Mujeres libres y hermanas”, Mujeres y Teología, La Juventud Obrera Cristiana (JOC) y la Hermandad Obrera de Acción Católica de Ciudad Real (HOAC) conmemoran el Día Internacional de las Mujeres, con especial acento en las mujeres trabajadoras, y en este año, con más énfasis en la salud mental de las mujeres.

Para ser fieles a la historia y unirnos a todas las mujeres del mundo, recordamos la Declaración de Beijing, este año se cumplen 30. Un hito histórico a partir del cual se comienza a legislar en todo el mundo en relación a la eliminación de la violencia contra las mujeres. Dicha declaración fue básica para que las mujeres participaran en los procesos de paz, en la prevención y en la resolución de conflictos. Fuente de inspiración para que muchas mujeres hicieran del feminismo su bandera, en defensa de la justicia y la igualdad.

Este año, nos fijamos en algunas 7 realidades “sangrantes” que tienen que ver con las mujeres, el trabajo y la salud mental:

1.  El 19,9% de las mujeres trabajadoras en España presentan problemas de salud mental, sobre todo las trabajadoras autónomas y aquellas con contratos temporales o sin contrato.

2. 2.   El 63% de las bajas laborales por trastornos mentales en España corresponden a mujeres, y son más largas, con las consiguientes repercusiones en las rentas recibidas. A menor nivel socioeconómico, más prevalencia de problemas de salud mental en las mujeres.

3. 3.  Según la OMS, el 40% de las mujeres jóvenes ha pensado alguna vez en quitarse la vida como solución a sus problemas.

4. 4.  La socialización, diferente desde la infancia para chicos y chicas, influye en cómo hombres y mujeres procesan y expresan el sufrimiento psíquico, siendo las mujeres las que lo viven más “hacia dentro”.

5. 5.  La maternidad y el trabajo fuera de casa siguen pendientes de una verdadera conciliación, lo que acarrea más problemas de salud mental, a las mujeres.

6. 6. El “duelo migratorio” tiene un impacto importante en la salud física y mental de las mujeres migrantes.

7. 7.  La discapacidad sumada al género dispara la posibilidad de sufrir violencia machista y problemas de salud mental.

 

 Ante esta realidad, MYT, LA HOAC Y LA JOC PROPONEMOS:

1º- Recuperar la importancia del concepto de interdependencia. Frente al individualismo, las mujeres defendemos el poder curativo de la amistad, de las relaciones humanas, de los abrazos, como verdadera escuela de cuidados. Necesitamos más grupos de ayuda mutua, donde se respete la diversidad, y se nos enseñe cómo gestionar las emociones. Necesitamos ser ejemplo, en nuestras relaciones, de la inclusión que defendemos, de la participación y la integración que proclamamos. Necesitamos reconocernos fuertes y vulnerables a la vez, y así ser más humanas. Necesitamos salud mental, no solo médica, sino social.

2º- Seguir defendiendo un trabajo digno: Para las mujeres es esencial acabar con la economía sumergida, formalizar empleos en sectores como el doméstico, el agrícola y de servicios. Necesitamos mecanismos para sancionar a quienes exploten a las trabajadoras, acompañados de campañas informativas sobre derechos laborales. Necesitamos procesos de regularización de migrantes, hombres y mujeres, garantizando permisos de residencia y trabajo justos para las personas migrantes.

3º- Reivindicar que el enfoque de género debe seguir estando presente, ya que no está todo logrado. Un enfoque de género que tenga en cuenta la discapacidad, la etnia, el nivel socioeconómico, es decir, las diferentes variables que viven las mujeres, que las hace más vulnerables y que perpetúan la discriminación.

 

Este 8 de marzo, en el año del Jubileo de la Esperanza convocado por el Papa Francisco, es una oportunidad redescubrir la fuerza transformadora de la fe. ¡ABRACEMOS NUESTRA FUERZA! Como seguidoras de Jesús, creemos que es posible otro mundo donde las mujeres vivan con dignidad, disfruten de la salud y de la vida. Una vida en la que el trabajo sea fuente de plenitud. No estamos solas: ¡MUJERES LIBRES Y HERMANAS!






miércoles, 12 de febrero de 2025

Cursillo sobre Los Sacramentos

Buenos días, querido hermano, querida hermana.

Te recordamos que el próximo sábado 22 estaremos de cursillo gratuito sobre "Los sacramentos" que organiza la HOAC de Ciudad Real hasta el domingo 23 a mediodía en la parroquia de San Juan Bautista de Ciudad Real (Camino Viejo de Alarcos, 34 https://maps.app.goo.gl/nnNiTvG8iuFSfhGF7).

Puedes consultar el horario en el cartel.

El curso está dirigido a todas las personas interesadas en profundizar en el significado de los sacramentos, su historia y su importancia en la vida cristiana.
El cursillo será impartido por Fernando Carlos Díaz Abajo, consiliario de la HOAC, quien explicará la dimensión simbólica de la condición humana y su relación con la sacramentalidad cristiana. 
Según el ponente, el objetivo del curso es “ayudar a comprender y cultivar la capacidad simbólica de la condición humana que le lleva a trascenderse y a hacer presente en este mundo al ‘Trascendente’, y a valorar esta sacramentalidad humana como fuerza humanizadora, en la que se ‘encarna’ la sacramentalidad cristiana”. 
Asimismo, el curso busca “potenciar la convicción más mística que racional, de que el origen de nuestros sacramentos cristianos está en un hecho: ‘la Palabra se ha hecho carne’ (Jn 1,14) y podemos encontrarnos con Dios”.

Necesitamos que te inscribas en este enlace, preferentemente hasta el miércoles 19 de febrero para organizarnos bien:


Nos alegraremos mucho de encontrarnos compartiendo este enriquecedor momento comunitario y profundizador de nuestra formación cristiana.

Un abrazo en Cristo obrero, y ¡hasta mañana en el altar!

LA COMISIÓN DIOCESANA DE LA HERMANDAD OBRERA DE ACCIÓN CATÓLICA DE CIUDAD REAL


P. D. Puedes invitar a otras personas interesadas reenviando este mensaje y a través de las redes sociales:







 

viernes, 4 de octubre de 2024

Manifiesto para la Jornada Mundial por el Trabajo Decente del 7 de octubre de 2024

 

En este décimo aniversario de la iniciativa Iglesia por el Trabajo Decente (ITD), volvemos a conmemorar la Jornada Mundial por el Trabajo Decente que se celebra el 7 de octubre. Este año, con el lema "Por ti, por mí, trabajo decente", reafirmamos nuestro compromiso con la dignidad y el cuidado de todas las personas trabajadoras en todo el mundo. Es un momento para reflexionar sobre el camino realizado juntos y juntas, y sobre los desafíos que aún tenemos por delante en la búsqueda de la justicia social y de un trabajo decente, donde “el ser humano expresa y acrecienta la dignidad de su vida" (Papa Francisco, cfr. Evangelii gaudium).

Nos enfrentamos a una realidad preocupante en España, con un desempleo estructural donde miles de personas quieren trabajar y no pueden; con, todavía, demasiada temporalidad que dificulta enormemente la estabilidad de los proyectos vitales de miles de personas trabajadoras; con una insoportable plaga, la siniestralidad laboral; con la pérdida de poder adquisitivo de los salarios; con las dificultades de conciliación laboral y familiar, y el aumento de las enfermedades psicosociales, etc… Todas ellas situaciones persistentes reflejo del  trabajo indecente existente, que no solo afectan la vida de las personas trabajadoras, sino que también socavan su dignidad y debilitan la justicia social debida.



Reiteramos que la dignidad de la persona trabajadora es innegociable y debe estar en el centro de todas las decisiones políticas y económicas. Según la Doctrina Social de la Iglesia, cada individuo tiene derecho a un trabajo digno que le permita desarrollarse plenamente como ser humano. Es fundamental que se generen oportunidades de trabajo decente, se protejan y promuevan los derechos laborales, sin excepción. La reducción de la jornada laboral puede ser una de ellas.

Siguiendo la encíclica Laudato si’ del papa Francisco, reconocemos la importancia de la ecología integral en el ámbito laboral. Se debe priorizar que las actividades laborales sean sostenibles y respetuosas con el medioambiente. Esto implica promover prácticas responsables que cuiden y preserven nuestra casa común, para las generaciones futuras.

Francisco nos recordó en su discurso a la Cumbre Mundial del Trabajo de 2021 la importancia de la dimensión del cuidado en el trabajo, como una forma de cuidar y dignificar la vida humana. Esto implica crear entornos laborales con derechos, participativos, seguros y respetuosos, donde se promueva el cuidado integral de todas las personas trabajadoras.

La búsqueda del bien común debe ser el objetivo principal del conjunto de la comunidad, pero particularmente de quienes tienen la responsabilidad de articular políticas que garanticen las condiciones esenciales que permitan a las personas alcanzar una vida digna, una vida buena. Esto incluye garantizar un trabajo decente, acceso a la vivienda y servicios públicos de calidad. En este sentido, también pedimos al Congreso que haga posible la regularización extraordinaria de personas migrantes.

Finalmente, ITD celebra este décimo aniversario renovando nuestro compromiso por un presente y un futuro donde el trabajo decente sea una realidad para todos, también en el seno de la Iglesia. Recordamos con gratitud a todas las personas e instituciones que han contribuido –y contribuyen– a esta causa a lo largo de los años y nos comprometemos a seguir luchando por la dignidad y el cuidado de las personas trabajadoras.



martes, 30 de julio de 2024

Comunicado de los cursos de verano 2024




Con el título “El compromiso en las situaciones de precariedad laboral”, la Hermandad Obrera de Acción Católica (HOAC) ha realizado, del 22 al 28 de julio, sus Cursos de Verano en Ávila, un espacio de reflexión, profundización, diálogo, oración y convivencia que han contado con la participación de más de 200 personas entre militantes y simpatizantes.

Los cursos de verano se han desarrollado en tres momentos diferentes:

Una Jornada de reflexión y oración de consiliarios, animadores y animadoras de la fe y seminaristas que ha abordado las tres claves de la XIV Asamblea General: acompañar en la vivencia de sentir con Cristo, sentir con la Iglesia, sentir con el mundo obrero. Nos ha orientado Mª Luisa Berzosa, religiosa de las Hijas de Jesús y consultora de la Secretaría General del Sínodo, que nos ha ayudado a profundizar en nuestra labor.

También conocimos la experiencia de participación de Berzosa en el sínodo sobre sinodalidad, y la de Miguel Ángel González, en el encuentro internacional de “Párrocos por el sínodo”.

En el acto inaugural de las Jornadas de profundización nos han acompañado el alcalde de la ciudad, Jesús Manuel Sánchez; y el director de la Comisión para los Laicos, Familia y Vida de la Conferencia Episcopal (CEE), Luis Manuel Romero.

En la primera ponencia, Fernando Rocha, de la Escuela de Trabajo de CCOO, ha abordado la precariedad laboral en España. Una realidad sufriente que afecta desproporcionadamente a mujeres, jóvenes, migrantes y personas trabajadoras con baja cualificación, manifestándose en trabajos que no cumplen con las normas, ni ofrece protección social, ni una vida digna.

Las mujeres trabajadoras sufren grandes brechas de desigualdad y de empleo; los jóvenes altas tasas de temporalidad y bajos salarios; y los migrantes, trabajando en sectores precarizados, son especialmente vulnerables. incluyen temporalidad injustificada. Las consecuencias son empleo a tiempo parcial involuntario, externalización laboral y trabajo no declarado, fruto de un modelo económico basado en la desigualdad y el descarte.

En la segunda ponencia, Pedro Fuentes, de FOESSA-Cáritas, ha destacado la necesidad de reimaginar el trabajo, criticando la visión económica predominante que reduce al ser humano a su capacidad productiva y abogando por una concepción del trabajo que reconozca la dignidad del trabajo y de quienes lo realizan. Ha subrayado que el empleo, en su forma actual, no asegura protección contra la pobreza. Apuesta por un cambio cultural y organizativo en el trabajo, proponiendo políticas como la renta básica universal y el trabajo garantizado, para desvincular derechos sociales del empleo remunerado.

Hemos evidenciado, con las experiencias mostradas por varios militantes, que para la HOAC el compromiso en las organizaciones del pueblo (sociales y sindicales) y con colectivos concretos de trabajadoras del hogar, migrantes y jóvenes nos sitúa, en clave samaritana, para avanzar hacia el trabajo decente y la vida digna.

Para cerrar esta parte, Lola Contreras nos ha invitado a construir otra cultura del trabajo situándonos en una lógica diferente. Nos ha animado a comprometernos en la cultura del cuidado: cuidando el trabajo y la vida, descubriendo los signos de esperanza que nos muestran el Plan de Dios.

Además, durante los cursos se han realizado tres convocatorias en la ciudad. La celebración de la Eucaristía en la Catedral, en la que han participado el obispo de la pastoral del trabajo de la CEE, Abilio Martínez, y el obispo de Ávila, Jesús Rico; un gesto público que escenificó y denunció situaciones de precariedad y las respuestas basadas en la promoción por el trabajo decente; y un recital de poesía social musicada, con la participación de Presen Pérez, Ángel Aguas y Julio Collado.

Finalmente, la Jornada de oración, guiada por José Luis Fernández, nos ha recordado la necesidad de cultivar una espiritualidad que nos debe impulsar en nuestro compromiso, siguiendo la llamada del Padre-Madre-Dios, que nos invita a construir una sociedad modélica: el reino de fraternidad y justicia. La oración no es “ordenar” a Dios que nos resuelva cosas, ni debe ser mecánica o desconectada de la realidad social.

La HOAC hemos de seguir construyendo una Iglesia misionera e imbuida del Espíritu de Jesús, aunque sea imperfecta.

A la conclusión de los cursos, queremos:

– Subrayar la necesidad de acompañar y ser acompañados en el compromiso de las situaciones de precariedad laboral. Además, estas vivencias de sufrimiento deben ser visibilizadas y escuchadas, como primer paso dar una respuesta conjunta que promueva la justicia social.

– Denunciar esta lógica de precariedad que ofrece el sistema económico provocando situaciones de sufrimiento a millones de personas trabajadoras (en nuestros trabajos, barrios y ambientes), que son descartadas de una vida buena –un derecho inalienable de toda persona–, y atenta contra la vida humana y del planeta.

– Llamar a la comunidad política a priorizar la vida de las personas trabajadoras, particularmente a quienes peor lo están pasando, con políticas públicas y diálogo social, avanzando hacia un modelo productivo que cuide y sea sostenible para la vida, fortalezca los derechos colectivos y tenga como prioridad la creación de trabajo decente.

– Anunciar que hay esperanza y anhelos para construir una sociedad basada en el bien común desde el compromiso, junto a otros y otras.